¿Para qué sirve una exfoliación? ¿Cómo realizarla correctamente? ¿Cómo preparar tu propio exfoliante casero?
¿Qué es un exfoliante?
- El exfoliante o exfoliación consiste en purificar la piel eliminando las células muertas, ayudándola así a renovarse. Permite tener la piel más suave y lisa, ya que las células de la epidermis se renuevan más fácilmente.
- Concretamente, un exfoliante consiste en lavar una parte del cuerpo con un producto que contiene sustancias abrasivas (ácido salicílico, polvo de huesos, etc.). De hecho, ¡es el mismo principio que frotarse con un guante de hammam o un guante de crin!
- Si encuentras tu piel irregular o si crees que tu textura de piel no es lo suficientemente fina, las exfoliaciones regulares son una solución eficaz.
¿Es realmente útil?
La exfoliación es un cuidado muy antiguo, utilizado por las mujeres desde la Antigüedad. Es beneficiosa por diversas razones, siempre que no se haga con demasiada frecuencia (ver "consejos a seguir"):
- La exfoliación permite afinar la textura de la piel, es decir, hacer la piel más lisa ;
- Permite que la piel se renueve mejor al eliminar las células muertas ;
- Tras exfoliaciones regulares, la penetración de los productos para el cuidado de la piel (cremas, aceites de tratamiento, mascarillas...) mejora ;
- La exfoliación también permite eliminar las toxinas, que pueden quedar bloqueadas por las células muertas (cf. Helen Forster, "Desintoxicación", ed. Marabou)
Consejos a seguir:
- Las exfoliaciones forman parte de los cuidados faciales habituales. Lo ideal sería realizar una o dos exfoliaciones por semana en el rostro y el cuerpo. Se desaconseja encarecidamente hacer más, ¡de lo contrario la piel no tendría tiempo para renovarse!
- Las exfoliaciones deben evitarse en pieles con lesiones, rojeces y en pieles muy secas (que ya tienen dificultades para producir nuevas células, ¡y que por lo tanto no necesitan que se las estimule más!).
Los pasos de una exfoliación:
- Humedece la piel y aplica el exfoliante.
- Procede con movimientos circulares, insistiendo únicamente en las zonas donde la piel es gruesa o un poco callosa (codos, rodillas, espalda, muslos, glúteos...).
- Elige un producto adaptado a tu tipo de piel. Utiliza exfoliantes suaves para las zonas sensibles (especialmente para el rostro) y reserva los exfoliantes más "duros" (con azúcar o sal, por ejemplo) para otras partes del cuerpo.
Recetas naturales de exfoliantes:
Exfoliante adelgazante de posos de café:
- Los posos de café (o el café molido) contienen cafeína, que es un anticelulítico natural.
- Diferentes "recetas":
- Para el cuerpo: toma un puñado de posos de café y frótate directamente con ellos (usando una manopla, guante de crin o de hammam) o mezcla media taza de posos de café con tu gel de ducha, obtendrás un excelente exfoliante
- Para el rostro: mezcla posos de café con una crema hidratante
- No frotes demasiado fuerte (sobre todo no hagas movimientos de vaivén), sino realiza movimientos circulares para exfoliar suavemente.
- ¡Un uso regular de este exfoliante debería ayudarte a quemar grasas!
- ¡He probado personalmente el exfoliante de posos de café puro, y es muy eficaz! La piel queda lisa y realmente suave al final. El olor se va fácilmente con un poco de jabón o gel de ducha.
Otras recetas naturales
Numerosas recetas naturales y fáciles de realizar están disponibles en el Blog Beauty Naturally (Escribe estas palabras en "búsqueda" para acceder al artículo).