Tu peluquera afro 7j/7 ¡cerca de ti!

💵 ~30% más barato
que en salón!
4.7 / 5 (628 reseñas)
Menú

¡Mi cabello afro está seco!

¡Mi cabello afro está seco!
Índice

Es el problema número uno del cabello afro. Se caracterizan por su sequedad. Requieren una atención especial para su cuidado. Los tratamientos deben adaptarse para proporcionar la mejor hidratación posible y así conseguir un cabello más fuerte y flexible. Para recuperar su vigor y flexibilidad, adoptar una rutina capilar es indispensable. Veamos por qué el cabello afro es seco y cómo remediarlo.

¿Por qué el cabello afro es seco?

El cabello afro permite crear peinados increíbles. Sin embargo, es un tipo de cabello conocido por ser seco y, por lo tanto, quebradizo. La razón de esta sequedad es muy simple. El cabello afro crece en forma de espiral. De esta manera, el sebo, que sirve para hidratar todo el cuero cabelludo, no logra extenderse ni por los largos ni hasta las puntas. Resultado: el cabello carece cruelmente de hidratación. Sin una rutina capilar, sin duda aparecerán consecuencias nefastas para tu melena.  

¿Cuáles son las consecuencias?

¡Sin ser mimado, tu cabello afro sufrirá! De naturaleza seca, el cabello afro también es quebradizo. A la larga, tus largos se dañarán, tus puntas se debilitarán o incluso se abrirán, se crearán nudos… Peor aún, esto puede provocar la caída del cabello. Esto no es ciertamente lo que deseas y, no te preocupes, existen soluciones. Existen cuidados diarios específicos para tratar correctamente tu melena. Se pueden considerar diferentes aceites de tratamiento y diferentes productos; tú eliges los que mejor se adapten a ti, en función de los olores, las texturas y los resultados obtenidos.

¿Cuáles son las soluciones?

Para salvar tu cabello de esta falta de hidratación, la rutina de cuidado es indispensable. Establece una rutina capilar que mantengas a largo plazo, te darás cuenta de que tu cabello se fortalecerá con el tiempo y se volverá más fuerte, más flexible e incluso más brillante. No existe una rutina milagrosa, sino varias rutinas adaptadas que permiten obtener muy buenos resultados. Aquí tienes los diferentes hábitos a implementar:

- Aportar una hidratación diaria

Es EL cuidado por excelencia para el cabello afro. Lo ideal es combinar agua con un aceite vegetal que vaporices por toda tu melena. Para fijar el producto, utiliza un sérum o una crema a base de manteca de karité, aguacate o una pequeña cantidad de aceite vegetal puro. Esta aplicación debe formar parte integral de tu rutina diaria y convertirse en el cuidado de día de tu cabello.

- Hacer baños de aceite o mascarillas regularmente

Para un cuidado profundo, se aconseja bañar tu cabello en un aceite vegetal una vez por semana. Puede ser aceite de argán, jojoba, ricino, macadamia… Deja actuar un mínimo de 1 hora, el tiempo de una película o un episodio en Netflix, por ejemplo, o toda la noche si te es posible. Luego, procede al lavado utilizando un champú adaptado a tu tipo de cabello, un acondicionador y termina con tu cuidado de día diario. Puedes alternar estos baños de aceite con mascarillas. Por ejemplo, para tus domingos por la noche de invierno, ¿qué mejor que una noche de cuidado frente a una buena película o con tu mejor amiga? Elige una mascarilla hidratante +++ que dejes actuar entre 20 minutos y una hora antes de lavar tu cabello. Para que esta mascarilla penetre mejor, adopta el look cocooning hasta el final envolviendo una toalla caliente en tu cabello.  

Así, las escamas del cabello se abrirán, permitiendo que los principios activos de la mascarilla actúen plenamente.

- Lavarse el cabello a intervalos razonables

En cuanto a los champús, es importante espaciarlos varios días. Por supuesto, hay que elegir un champú adecuado, preferiblemente sin sulfatos; de lo contrario, ¡no abuses! El cabello seco no soporta los lavados demasiado frecuentes, lo que lo vuelve aún más seco. Es preferible lavarlo 1 o 2 veces por semana. Para las más deportistas, podéis añadir un lavado con acondicionador para refrescar vuestra melena sin agredirla.

- Evitar los aparatos de calor

No es de extrañar que se desaconseje encarecidamente el uso de aparatos de calor. Adiós secadores o planchas de todo tipo. Deja que tu cabello se seque al aire libre y prioriza desenredarlo con los dedos o con un peine de cuerno, adaptado al cabello afro.

- Proteger el cabello

Al evitar los aparatos de calor, se te presentan otras alternativas. Puedes trenzarlos, hacer un moño, ponerte una peluca, un pañuelo... De esta manera, el cuero cabelludo estará protegido de las agresiones externas y protegerá eficazmente tus puntas, la parte más frágil. Ten cuidado, sin embargo, de no apretar demasiado tus peinados y de no dejarlos puestos demasiado tiempo.

- Acudir a tu peluquero cada 3 meses

Seguramente ya habrás oído hablar de este consejo: cortarse las puntas cada tres meses. Esto permite mantener las puntas sanas y también favorecer el crecimiento. Y si el presupuesto no lo permite, con unas tijeras adecuadas, ¡haz que el más hábil de tus allegados trabaje!

- Hidratarse desde el interior

Puede parecer obvio, pero es una verdad. Beber agua es esencial para favorecer una buena hidratación de tu cuerpo en general y, por lo tanto, de tu cabello. Bebe al menos 1,5L de agua al día si aún no lo haces, ¡los resultados son indiscutibles!

Ahora tienes todos los elementos y las claves en tus manos para hacer de tu cabello una melena vigorosa, flexible y sana. ¡Ahora, te toca a ti!

Otros artículos pueden interesarte...