El aceite de coco es conocido por tener numerosas virtudes. Para tu pelo, tu piel, tus estrías: este aceite milagroso puede servir tanto en tu cocina como en tu baño. Aquí tienes algunos consejos para usar el aceite de coco y convertirte en una verdadera diosa.
1. Hidrata la piel
Sí, el aceite de coco es el aceite antideshidratante por excelencia. ¡Es imprescindible que lo tengáis con vosotras, señoras! Especialmente con la llegada del buen tiempo. Debéis saber que, una vez superados los 20 grados, el aceite de coco tiende a solidificarse, lo que le da el aspecto de un bálsamo hidratante. Basta con tomar una pequeña cantidad y calentarla para poder extenderla generosamente sobre el cuerpo. Insistid en las zonas con tendencia a la sequedad, como las piernas o los codos. También es extremadamente eficaz para los pies secos y la dureza que se forma bajo los talones durante el verano. Simplemente hay que untarlos con unas gotas y esperar 10 minutos a que el aceite de coco haya penetrado bien en la piel.
Su uso también es beneficioso para el rostro. Añadido a vuestra crema de día o utilizado directamente como tratamiento nutritivo, el aceite de coco ayuda a las pieles más secas a recuperar flexibilidad e hidratación. Tened en cuenta que el aceite de coco no es comedogénico y, por lo tanto, no obstruye los poros.
2. Es un tratamiento antiestrías
Las estrías pueden formarse no solo debido al embarazo, sino también por cambios de peso, ya sean excesos o pérdidas. En cualquier situación, el aceite de coco virgen puede ayudaros a eliminar las estrías masajeando regularmente la zona afectada.
3. Puede servir como desmaquillante
La ventaja del aceite de coco es que no pica en absoluto los ojos. ¡Ideal para personas sensibles o usuarios de lentillas! Para desmaquillaros correctamente con este aceite, tomad una pequeña cantidad, aplicadla sobre el rostro y masajeáis delicadamente, insistiendo en las zonas más maquilladas. Un pequeño consejo: no apliquéis demasiado aceite para evitar que se forme un velo blanco sobre los ojos y que vuestra visión resulte desagradable. Dado que el aceite de coco tiene un gran poder limpiador, una pequeña cantidad es más que suficiente para todo el rostro y para todo tipo de maquillajes, incluso intensivos o waterproof. Una vez que el aceite esté bien extendido, enjuagad el rostro con agua tibia.
4. Atenúa las manchas de la edad
El aceite de coco puede prevenir las manchas y también tratar problemas cutáneos. Aunque parezca contradictorio, aplicar este aceite graso en el rostro reduciría los granos. De hecho, el sebo presente en vuestra piel está ahí por una buena razón, y vuestra piel lo produce naturalmente para proteger la capa superior de la dermis. El sebo no solo contribuye a hidratar y lubricar vuestra piel, sino que también la protege y puede curarla. Por lo tanto, el aceite es un componente esencial de una piel sana y hermosa. El aceite de coco restaura la piel dañada y puede ayudar a reducir el acné, las manchas u otros defectos. Así, en lugar de irritar la piel con productos químicos agresivos y limpiadores en un esfuerzo por lograr una piel hermosa y radiante, intentad aplicar aceite de coco puro, justo antes de ir a dormir.
5. Revitaliza y suaviza el cabello
¡Buenas noticias para vuestro cabello! El aceite de coco también actúa tanto en cabellos dañados como en cabellos sanos. Según vuestras necesidades, utilizad este fabuloso aceite como mascarilla antes del lavado, dejándolo actuar de 1 a 4 horas, o después del lavado. Gracias a su composición en ácido láurico, el aceite de coco penetra en el interior del cabello. Por lo tanto, es una verdadera maravilla para reparar cabellos secos y dañados, así como cabellos crespos. Es un aceite relativamente graso que mantiene el cabello muy flexible y también le devolverá todo su brillo y vigor.